El Cebrero de la gallina ponen bruto al muchacho.
Félix Montan. – En el campo donde nací y me crie, había un viejo mito que consistía en no darle de comer a los adolecientes una parte muy versátil de una gallina, el “pescuezo”, ya que si este contenía también el cerebro del animal se creías que generaba algún tipo de retroceso en el nivel de aprendizaje del muchacho.
Dos décadas atrás, encontré con una teoría que explicaba por qué el gallo canta varias veces y la gallina cacarea por minutos cuando pone un huevo, se trata de que su cerebro no tenía la capacidad de recordar que ya lo había hecho. Por fin entendí aquel mito que “El Cebrero de la gallina ponen bruto al muchacho”.
En una búsqueda rápida en Google, encontré todo lo contrario, este aminal tiene capacidad para recordar hasta cien rostros, incluyendo humano.
Estos días han estado caldeado de opiniones con relación a las supuestas intenciones tanto del gobierno como de los inversionistas realizan exploraciones que se podrán convertir en explotaciones mineras en zona que dábamos por sentado de que sería intocable a ese nivel.
Este domingo último fui testigos vía redes sociales del impulso que ha tomado esta lucha, por partes de ciudadanos que podríamos calificarlos de consciente y defensores inalienables del derecho a tener agua potable, agricultura orgánica y zona boscosas que nos den algún tipo de garantía de que las nuevas generaciones al menos podría tener lo mismo que hasta hoy hemos tenidos.
Lo que realmente no entendí, es que algunos ciudadanos protagonizaban las declaraciones en los medios de comunicación a favor de esta estrategia defensiva a los recursos naturales, de hecho, algunos de ellos que también son dirigentes políticos se les olvido que los permisos para esas exploraciones y posibles explotaciones se otorgaron siendo ellos parte del gobierno.
Cada quien debe jugar su rol y, Yo, que creo, que tengo claro cuál es mío, no creo que salga con bandera hacia arriba en una marcha a vociferar consigna en defensa del medio ambiente y que las zonas amenazadas sean declarada libre de minería. Sim embargo, creo que el Estado está comprometido con los intereses más sanos a favor de la población y sus exigencias.
Pero, cuidadito con la política partidaria barata, de quienes siendo demonios se cobijan en una sotana de santo, de quienes ayer veíamos todos bien y ahora es un problema, mucho cuidado… o acaso todavía hay personas que creen que de un día para otro se olvidó en que época fueron dados los permisos, más bien, talvez piensan que nuestro cerebro es tan olvidadizo como el de una gallina.
Y como dice un colombiano; ahí se la dejo, pues…







