miércoles 02 de septiembre, 2026.
Por: José Ignacio De Los Santos.
Puerto Plata está frente a una de las mayores oportunidades de transformación de su historia reciente. Punta Bergantín puede marcar el inicio de un nuevo renacer turístico, económico y social de la provincia, pero para que ese proyecto alcance todo su potencial debemos resolver, desde ahora, uno de los principales obstáculos para el desarrollo de San Felipe de Puerto Plata: el tránsito.
No podemos esperar a que aumente considerablemente el flujo de turistas, trabajadores, vehículos y mercancías para comenzar a buscar soluciones. La planificación debe adelantarse al crecimiento.
Puerto Plata tiene prácticamente todos los elementos para convertirse nuevamente en uno de los grandes destinos turísticos del Caribe: un aeropuerto de gran importancia, playas, montañas, agricultura, ganadería, pesca, turismo de aventura, buceo, naturaleza y una población cuya principal carta de presentación sigue siendo su hospitalidad.
Pero necesitamos conectar todas esas riquezas mediante una infraestructura moderna y funcional.
Recuperar el cinturón verde
Una de las decisiones estratégicas que deberían estudiar seriamente las autoridades es rescatar y actualizar el concepto del cinturón verde de San Felipe de Puerto Plata.
No se trata simplemente de construir otra carretera. Se trata de crear una circunvalación urbana y ambiental, que permita descongestionar el centro de la ciudad, proteger áreas verdes y ordenar el crecimiento urbano.
Una infraestructura de esta naturaleza permitiría separar, en la medida de lo posible, el tránsito pesado y de paso del movimiento cotidiano del centro de Puerto Plata, creando mejores condiciones para residentes, visitantes y comerciantes.
Además, ayudaría a evitar que el crecimiento de la ciudad continúe desarrollándose de manera desordenada hacia zonas que deberían ser protegidas.
Maimón y Yásica también deben formar parte de la visión
El desarrollo de Punta Bergantín no debe limitarse a San Felipe.
Maimón y Yásica deben ser incorporados a una estrategia provincial de desarrollo territorial.
Maimón posee una ubicación estratégica por su conexión con Puerto Plata y sus actividades portuarias y turísticas, mientras que Yásica representa una importante reserva agrícola, natural y turística.
La nueva infraestructura debe permitir que estos territorios se integren al crecimiento económico sin perder sus características productivas y ambientales.
Puerto Plata no puede repetir el modelo de desarrollar una zona mientras las comunidades que la rodean permanecen desconectadas de las oportunidades.
Punta Bergantín debe beneficiar a toda la provincia
El verdadero éxito de Punta Bergantín no se medirá solamente por la cantidad de habitaciones hoteleras, inversiones o visitantes que consiga atraer.
Su verdadero éxito será cuánto pueda transformar la vida de los puertoplateños.
Debe generar empleos, fortalecer las pequeñas y medianas empresas, dinamizar la agricultura y la pesca, impulsar el comercio local y crear oportunidades para nuestros jóvenes.
Pero para lograrlo se necesita una visión de provincia.
Por eso, hago un llamado respetuoso al Gobierno central, al liderazgo político, empresarial y social de Puerto Plata y a nuestras autoridades municipales: este es el momento de sentarnos alrededor de una misma mesa y diseñar el Puerto Plata de los próximos 30 años.
No debemos esperar que los problemas aparezcan para después buscar soluciones.
Planifiquemos hoy el tránsito que tendremos mañana.
Recuperemos el cinturón verde.
Organicemos el crecimiento urbano.
Protejamos nuestros recursos naturales.
Integremos Maimón y Yásica.
Mejoremos nuestras vías de comunicación.
Y hagamos que Punta Bergantín sea el motor de una nueva etapa de prosperidad.
Puerto Plata tiene la historia, los recursos y el talento humano.
Ahora necesita visión, planificación y decisión política.
Punta Bergantín puede ser el comienzo de un nuevo renacer. Pero debemos asegurarnos de que ese renacer sea de toda Puerto Plata y no solamente de un proyecto turístico.
Puerto Plata merece crecer.
Pero, sobre todo, merece crecer ordenadamente y con visión de futuro. jis.-







