martes 03 de noviembre, 2026.
Por José Ignacio De Los Santos, para Pregón Digital.
El deporte ha dejado de ser exclusivamente una actividad recreativa y competitiva para convertirse en una de las industrias más dinámicas y rentables del mundo. Hoy constituye una verdadera industria sin chimeneas, capaz de movilizar grandes capitales, generar empleos, atraer inversiones, impulsar el turismo y transformar económicamente ciudades y regiones enteras.
Las grandes potencias económicas comprendieron hace tiempo que invertir en infraestructuras deportivas, franquicias profesionales y complejos de entretenimiento representa una oportunidad extraordinaria para producir riquezas, estimular el comercio y proyectar internacionalmente sus territorios.
República Dominicana, por sus condiciones geográficas, su posicionamiento turístico, su tradición beisbolística y sus relaciones comerciales internacionales, tiene todas las condiciones para aprovechar ese modelo de desarrollo. Y dentro de ese escenario, Puerto Plata reúne características excepcionales para convertirse en uno de los principales centros de negocios, entretenimiento y béisbol profesional del Caribe.
Precisamente, esta visión comienza a despertar el interés de empresarios dominicanos y extranjeros que han comprendido el potencial económico que representa el proyecto PIRATAS DEL ATLÁNTICO, una iniciativa que busca devolverle a Puerto Plata su legítimo espacio en el béisbol profesional de invierno y convertir esa aspiración en una plataforma de desarrollo provincial y nacional.
UNA INVERSIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DEL BÉISBOL
El doctor José Natalio Redondo, reconocido empresario del sector salud y ciudadano comprometido con los mejores intereses de Puerto Plata y del país, conocedor de la importancia que ha adquirido la industria deportiva en el desarrollo económico de las sociedades modernas, ha mostrado interés en integrarse al equipo gestor que trabaja por conseguir una franquicia para los Piratas del Atlántico en el torneo de béisbol profesional de invierno de la República Dominicana.
A esta iniciativa se suma el doctor Plutarco Arias, empresario del sector salud en Santiago, junto a empresarios radicados en Nueva York y Puerto Rico, quienes comparten una visión que trasciende la participación de un equipo en un campeonato deportivo.
La propuesta contempla impulsar un nuevo estadio multiuso, acompañado de plazas comerciales, espacios de entretenimiento y establecimientos donde puedan tener presencia importantes marcas y empresas nacionales e internacionales.
Se trata de desarrollar un concepto empresarial moderno, en el que el béisbol sea el principal atractivo, pero no la única fuente de ingresos. La actividad comercial, los espectáculos, los eventos internacionales, el turismo deportivo y las operaciones inmobiliarias formarían parte de un mismo ecosistema económico.
Ese es precisamente el modelo que ha permitido que importantes instalaciones deportivas del mundo funcionen durante todo el año y no solamente durante sus temporadas competitivas.
PUERTO PLATA TIENE EL MERCADO, LA HISTORIA Y LA UBICACIÓN
Resulta difícil comprender cómo una provincia de la importancia histórica, económica y turística de Puerto Plata continúa sin tener representación en el principal campeonato de béisbol profesional de invierno del país.
Puerto Plata no está solicitando un privilegio. Está reclamando una oportunidad para participar en una industria en la que tiene historia, tradición, afición y condiciones geográficas extraordinarias.
Su ubicación en el Atlántico, su infraestructura hotelera, sus terminales de cruceros, su aeropuerto internacional, su conexión con importantes mercados turísticos y su cercanía con Santiago constituyen ventajas que pocas provincias pueden reunir en un mismo territorio.
A esto debemos agregar el potencial de los mercados de la diáspora dominicana en Nueva York, Nueva Jersey, Puerto Rico y otras ciudades estadounidenses.
Incluso existe una oportunidad estratégica de ampliar las relaciones comerciales y turísticas con el oeste de los Estados Unidos, particularmente con Arizona, mediante el estudio de nuevas conexiones aéreas y un posible corredor comercial y turístico que acerque esos mercados a Puerto Plata y a la República Dominicana.
El béisbol puede convertirse en una herramienta extraordinaria para estimular esas relaciones, atraer visitantes, promover intercambios empresariales y abrir nuevas oportunidades de negocios.
EL GOBIERNO DEBE COMPRENDER LA DIMENSIÓN DEL PROYECTO
Los empresarios interesados en esta iniciativa entienden que el Gobierno dominicano debe desempeñar un papel importante como facilitador de un proyecto que puede generar beneficios mucho mayores que los estrictamente deportivos.
No se trata de reclamar que el Estado asuma la responsabilidad financiera de una franquicia privada. Se trata de promover una alianza público-privada, con reglas claras, transparencia, estudios de factibilidad y compromisos de inversión verificables.
El Gobierno puede contribuir mediante la coordinación institucional, la evaluación de terrenos e infraestructuras disponibles, el acompañamiento de los organismos correspondientes y la creación de condiciones que permitan atraer capital nacional e internacional.
Una inversión de esta naturaleza debe sustentarse en un modelo financiero profesional, con proyecciones de ingresos, administración especializada, controles corporativos y una estrategia comercial que garantice su sostenibilidad.
Puerto Plata necesita proyectos que produzcan resultados, no solamente anuncios y promesas.
UNA OPORTUNIDAD PARA LOS EMPRESARIOS DE PUERTO PLATA
Ahora corresponde hacer un llamado directo a los empresarios de Puerto Plata.
No podemos aspirar a transformar nuestra provincia esperando que todas las iniciativas lleguen desde Santo Domingo o desde otros centros económicos del país. El desarrollo también exige que sus propios empresarios asuman responsabilidades, unan voluntades y participen activamente en las oportunidades que se presentan.
Los Piratas del Atlántico pueden convertirse en un proyecto de integración empresarial, donde participen inversionistas locales, empresarios de Santiago, dominicanos residentes en el exterior y capital internacional.
Es el momento de constituir una estructura empresarial sólida, con participación abierta, objetivos definidos y una dirección capaz de convertir esta iniciativa en una realidad.
La oportunidad no debe limitarse a quienes ya han mostrado interés. Debe extenderse a todos los sectores económicos de Puerto Plata: hoteleros, comerciantes, constructores, empresarios turísticos, profesionales, industriales y dominicanos que, desde el exterior, mantienen su compromiso con el desarrollo de su tierra.
La participación de los empresarios locales es fundamental para que Puerto Plata no sea solamente el escenario de una inversión, sino también protagonista y beneficiaria de sus resultados.
PIRATAS DEL ATLÁNTICO: UNA FRANQUICIA, UNA INDUSTRIA Y UN FUTURO
Debemos mirar los grandes proyectos deportivos internacionales y comprender que detrás de sus estadios existen empresas, empleos, comercios, inversiones inmobiliarias, contratos publicitarios, derechos comerciales, turismo y oportunidades para miles de personas.
Ese es el horizonte que debemos proponernos.
Los Piratas del Atlántico no deben concebirse únicamente como un equipo que salga al terreno de juego durante la temporada invernal. Deben convertirse en una marca deportiva, comercial y turística, capaz de representar a Puerto Plata ante la República Dominicana y el mundo.
Tenemos una afición que recuperar, una historia que reivindicar, una provincia que proyectar y una economía que necesita nuevas fuentes de crecimiento.
El proyecto debe aspirar a estándares internacionales de administración deportiva, infraestructura, mercadeo, tecnología, entretenimiento y comercialización, adaptados a la realidad y las posibilidades del mercado dominicano.
Puerto Plata no puede continuar siendo una provincia con extraordinarias condiciones para producir riquezas, pero sin aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece su potencial.
Ha llegado el momento de pasar de las reclamaciones a las inversiones, de las aspiraciones a los compromisos y de los discursos a los proyectos empresariales.
Los empresarios de Puerto Plata, Santiago y el exterior tienen ante sí una oportunidad que merece ser estudiada, respaldada y asumida con visión de futuro
Porque los Piratas del Atlántico pueden representar mucho más que una franquicia de béisbol: pueden ser el punto de partida de una nueva etapa de desarrollo económico, comercial, turístico y deportivo para Puerto Plata y la República Dominicana.
¡PUERTO PLATA NECESITA EMPRESARIOS QUE CREAN EN SU POTENCIAL Y SE ATREVAN A INVERTIR EN SU FUTURO! jis.-







